Y digo mar...

y digo mar
como quien dice simulacro
como quien dice me hago un cero de mayas
recién calculado, hiperbólico
me hago
como quien mata e inventa para asesinarse
para inventar al otro que es una y  el amante
me hago para mirar hacia el vacío de un poema
que se queda atrás
y atrás es espuma
un estanque sin peces como cero
imitando al mar recalculado;
vacío de la que busca su poema de amor
como prueba de que el amante es ella de hombre,
de ola que se lo ha tragado y mar de palabras.
 
un fenómeno, puya pequeñísima que si así de adorno.
ella, digo, yo
dándose jaquetona a su tablero, a su mangle y pleamar de burla
ingenio como nave que ni hasta el tobillo el mar,
 se mide cero dentro de las uñas sin tinta
y gira y salta su cuadrante para entonces
dar marcha suicida atrás, atrás, atrás.

como si fuese todo ésto un poema de amor gestando solitarias
un beso como estando después de la palabra contento,
después de la palabra plain
el celaje siempre vaso con su rotito en camuflaje
tan raudo de mar
por donde se escurren esos jugos / ay jugos
esos juegos de más sed.
vacíos se llenan desterrados de amatorias repetidas.
un cuadrante de líneas bicromáticas que en sí apuntan
hacia la falta recién calculada haciéndose rotitos.
descubriéndose a todos en su jaquetón simulacro
casi    como si    fuese     todo    esto
un poema de amor
que intenta hacérsela  con Imago
o caridad
o el orisha de las traslaciones
ah este conjuro de letras es la teta del amate cuando paraíso
cuando ciencia arbolada por ciertos pezones sin ser de ella,
digo míos
casi éstos, más como quien dice cero
fría vaciedad de puya recién calculada.

 por qué;

al amor como fenómeno.
se llega luego de muchas travesías.

¿cómo se transforma un amante en mar o en una isla,
 en un  paisaje donde el cuerpo mangle o costa
se despedaza en vacíos paralelos?
no es tan fácil pasar a objetizar
cuando una es y está y sigue siendo el objeto
justo cerca de puertos,
taquilla en mano; un cero maya de brújula;
una el objeto y hasta  la princesa de saba si se quiere.
pasarse de lengua a lengua propia pasada por rincones de costa descubierta  
descubrir a costa de los ojos ya ocupados que hay que estarse fija;
muy ancladita en su allí por los predios de este fenómeno
que no empieza a zarpar.

para comprobar
que  nunca el amante será un mar ni una casa
ni una isla con calor.
nunca ningún amante dará  
ni para los regresos.
tocarlos es ritual peligroso.
una partida de dados, agarres,  
sustancias embriagantes:
leche pasto gasolina, los amantes
uno tras otro con taquilla
dejan luego el lagar:
un estacionamiento pintadito de líneas amarillas
que organiza de nuevo su vacío.

y así ella, la siempre amada
es el pretexto de las conjunciones, o su ausencia vestida
la esperanza de un lugar ante el origen,
la matrogénesis también de El
que se asoma en simulacro creído al borde de una caja
que bien pudiera ser estacionamiento, puerto u otro lugar seguro
de la siempre allí
abierta desparramada, estacionada  
cerquitita del mar y quien sabe si corroyéndose
 con los bordes fríos.

 ella , la superficie desconocida , siempre fue
 la sonora superficie vacía.
los que se acercan a conocer
vienen con  terror a descubrir su secreto a costa
de su nomenclatura justo después del aquelarre.
 emprenden una suave travesía en camuflaje de ancla
o de caja abierta esperanzada
y así de soslayo la  recogen sin decir la palabra hundida.
ellos de  mar-- botín como de guerra
como de amor náufrago
lamen la superficie genérica
que tal vez
hasta esté contenta de que la conozcan al fin

se presenta un problema.
aquella se decide  a jugar con los amantes
pero termina
reconocida en palabras aprendidas por  ondas
reproduce bien mujer su deseo.
ya es la desperanzada superficie abierta siendo catálogo
otras miles otras
mujeres como costas o islas de azafrán por las que mueren
 alimento y pretexto para que los solitarios que "conocen"
se encuentren consigo en su secreto.

pero  aparecen otros juegos/ como llevarse el amante al mar
y allí jugar a cruzar  las olas a lo macho
estrujar, exprimir, hurgar a lo macho
como si el mar fuera una loca virada
ya mojadita y lista para clavar pero rebelde;
como si el mar fuera una puta marimacha
resistiendo
que le vengan a penetrar su superficie
como si el mar fuera un trasvesti tan perfecto
que lo quieran amar bocarriba.

 puede que una pueda jugar  a las cambiadas
a que una no es la superficie
no es  el saqueo del mar
 muy ancladita en su allí  inamovible
puede (inclusive) que una pueda
 atreva  a ser marimacho
 a ser
la machimara virando a su hombre como loca
pero rebelde asustadísimo
a que le conozcan su mujer verdadera.

ergo: habrá que vivir de rotitos y de error
habrá que ser el mismo mar  y puertos
hasta travesía
que deja un vehículo tal vez seguro en su estacionamiento
para saltar a otro tal vez mortal   
pero implacable en su propósito.

 
habrá que usar al mar y al amor para mil cosas siempre viajeras

y digo amor como quien dice simulacro, la tarea
 de dejar por opuesto lo que sí
para después negar que fue una la que deseó
amar por error, estarse rota
no dejarse estacionar
hasta que el otro virado y aún rebelde se deje penetrar
por dedos, alguna lengua, alguna mirada de mujer curiosa
de saber cajas que se camuflajean en bidimensión.
hay otros hombres que se pueden escoger para pruebas
hay otras pruebas que pueden simular amor
hay hasta amores que no se deben al estacionamientos,
 ni a  puertos, ni a lanchas furtivas de a dos pesos
que simulan una travesía
existen otros hombres que no adelgazan huellitas de gaviota
para Ella
existen otros hombres
que reconocen su desesperanza en traje sucio y lo lavan justa mente , ellos mismos
existen otros y otras que se aman disfuncionalmente hace años,
tal vez el reverso mismo de aquellos de ojos itinerantes
dejándose lentamente virar por su machimara en celo
dejándose coger río, dejándose con su simulacro ser viaje
en un rincón del mangle
oh amado objeto dejándose caja de asomación, de asombro
para que el celaje del deseo en el se deposite y disfunciones
hartándolo de más necesidad de simulacros.

amar es la simulación

 la aproximación al cuero que cubre,
 al cuero que descubre
 viaje del dedo significante
al cuero significado que disfunciona
o cuando disfunciona el dedo
o cuando hay demasiada interferencia en el espacio
demasiada esperanza de onda corta
o de largas hondonadas como mar.
es largarse a un viaje sin saber con la brújula cero
es tal vez lanzarse hacia adentro con el dedo urgante
con el dedo urgente deseando
es quizás lanzarse al hombre
que está agazapado en la cajita como una esperanza
agazapado y rebelde a que lo tomen por roto, por débil
por mujer.
quizás talvez sea amar,
el extraño que escribe canciones en otras lenguas
desde un estacionamiento febril.
esto puede que sea
este río que nunca se deja coger de una con  el objetivo
de cogerse a sí misma
una que siempre ha sido botín
(se lanza digo yo, con su dedo hacia sí
una se lanza, y emprende su viaje diferido
hacia el simulacro )
ésto puede que sea, dedo extendido y quizás
una brújula en cero desde el mangle estancado en su partida
el deseo diciendo
que habrá final de mar y ya no importa
que habrán monstruos profundos y plín, que habrá
hasta esperanzas de onda corta simulando
a otro mar menos voraz que esté ya de entrada
convertido en estacionamiento
pintando de amarillo su vacío.