Tu cepillo dental

De melena alborotada, sagaz y entreabierta
tu cepillo dental me mira con sutil malicia
se burla de mis persistentes delirios y rabietas
a carcajadas bromea mis silencios, con delicia
y es que paso por el baño y a largos ratos me guiña.
No sabes cómo saborea que recuerde tu mirada
que con suspiros profundos espere tus llamadas.

Tu cepillo dental de fibras maltrechas, deshilachadas
le recuerda a mis ojos tu presencia vaga, imprecisa
tu ir y venir en mi trampoliónica, motelera cama
tus esporádicos baños en mi cubículo acuático.

Tu cepillo dental me enumera a todas tus amantes
las que antes estuvieron y estarán por venir
a las que nunca he conocido y deseo combatir.
Cuenta con vil descaro de sus hospedadas en otros baños
que con descabellada astucia de otras se ha burlado
de esas mismas que alguna vez sus filamentos tocaron.

Es que tu cepillo dental es un torturador, un sicario
no sabes cómo me susurra aventuras del pasado
se lo goza  a carcajadas, agitando cabellera de lado a lado
por mis celos demenciales, locamente infundados.
Se atreve a insinuarme que de todas aquéllas ha probado
que tu saliva promiscua es la que habita en sus marchitas hebras
que de gérmenes mezclados se componen sus mustias fibras
que una vez fue muy lindo, pero a tanta pela, desmembrado
que contigo incontables hazañas ha raspado sin descanso.