Profundamente superficial

Profundamente superficial,
como profundo es un océano en la costa,
como profunda es sin raíz la Ceiba;
profundo… sin más;
superficialidad que desborda
el profundo pozo ahogado en rocas,
la profunda sima hecha cima.

Profundo, profundo…
como cielo con techo,
como vientre abierto
por engendro sin vida,
como lágrima de niña
forzada y fingida,
¿por un caramelo?
o por más que eso…

Profundamente superficial
el verbo al viento
que vocifera el anhelo
sin piernas, torso o sendero...

Profundidad de vivencia sin recuerdo
de experiencia sin suceso,
de ciego sin nazareno,
sin saliva, sin lodo,
cual sátiro sin morbo.

Profundos los raquíticos sueños
con alas de hierro,
cebados de profundidad
totalmente superficial.

Profundo…
tan profundo como el mundo
y los santos que le moran,
tan profundo como horas
huérfanas de segundos,
como corazón de papel
en caja de pandora
que se deshará al llover
mientras pisotea su alfombra.

Superficialmente…
PROFUNDO.