Novilunio

La búsqueda de la vida a través de la palabra. Amordiscos. Discos de amor,  los cuales se entrelazan para arrullar al oído dulce, el cual susurra una inolvidable melodía, la cual te estremece como un atardecer anaranjado inolvidable y arrebuja  la verdad.

Naranja dulce, limón partido, cortados por un perene cuchillo que contesta amigable, el acto del desapego. Afasia.

Mares que se unen cuando reposas el dedo en el agua, haciéndote parte del todo.

Continentes que esperan tu llegada poderosa. La decisión de cruzarla, convertida en sirena plateada o con alas instaladas en la espalda.  Como un pitirre guerrero con plumaje engalanado brillante.

La memoria de la sonrisa de ese alguien que te quedaste con los deseos de quererlo más y más.

El camino natural de alfombra verde aterciopelada, que te acompaña en novilunio, y te dice que lo andes descalza sobre la suavidad del suelo, mirando el infinito.

Con la delicia de mordisquear las palabras, sonriendo al viento.