
No puedo decir que he escrito lo versos más tristes.
Ni puedo decir qué mujer ha estrellado mi memoria.
Aunque he encontrado gloria
entre piernas que me estrechan.
Me han dicho “te amo” tantas veces y
sólo siento oscuridad.
Soy vagabundo de ensueño,
buscando la mamá de la noche
para embriagarme con su soledad.
Yo he visto las dunas
de un pueblo maldito
que consume piedras en alborotado silencio.
Frente al pabellón de los descontentos,
fumando mi cáncer lento, muerto.
Fumo y pienso en silencio,
en criaturas de estiércol,
sintiendo NADA.